La restauración de tierras es una solución eficaz basada en la naturaleza para combatir la pobreza rural y el cambio climático en toda América Latina. Sin embargo, sin incentivos públicos bien diseñados que recompensen a los agricultores y gestores forestales por proteger y cultivar árboles, será difícil alcanzar las metas de la región en materia de seguridad alimentaria, clima, conservación de bosques y biodiversidad.
Este informe de políticas evalúa los incentivos públicos de seis países latinoamericanos y calcula cuánto pagan a los agricultores y otros propietarios de tierras que restauran sus suelos. Concluye con recomendaciones que los tomadores de decisiones pueden adoptar para revitalizar los ecosistemas de manera más eficaz, beneficiar a las comunidades rurales y lograr la sostenibilidad financiera a largo plazo de sus programas de incentivos.
